En Tuc, hasta hace 2 ó 3 años, se usaba mucho que los sábados eran días de salidas en pareja; a tal punto que los boliches sólo dejaban entrar parejas. Raramente dejaban entrar gente sola, y esa gente terminaba saliendo rápidamente, viendo lo descolocados que estaban en este reino de las parejas.
Pensar que desde que empecé a invitar a salir chicas los sábados, es decir desde que me empezaron a prestar el auto (18 años), no paré con esas salidas. Me parecía -y me parece- divertido invitar, conocer, y en especial me gustan las citas a ciegas. Aún sin estar exento de clavos. Y bien que los tuve en algunas oportunidades.
Los años '94 y '95 fueron, en especial, una locura de salidas. De las 50 y pico de semanas que tiene un año, habré salido con chicas en 40, sin exagerar.
Eso hasta que llegó esa chica que me enamoró.
Y hace 9 años que estoy de novio.
Es una forma de decir, pero más o menos que es así... en los últimos 9 años no llego (sumando los interregnos entre novia y novia) ni a 2 años de soltería.
Ya casi que me había olvidado la emoción, los nervios de invitar a salir una mina.
Esta semana volví al ruedo, y de hecho mañana salgo. Cita auténticamente a ciegas.
Y a no parar. Y a no emborracharse en el primer boliche...