viernes, julio 14, 2006

Hace falta un Tucson cada 2 meses?

La fuckin' vida porteña me está matando. Y mi novia que me pide cada 2 por 3 que me quede a dormir en su casa, también. Si al final es para culiar como marranos hasta las 2 de la mañana y acto seguido tener que despertarnos a las 6 porque la enferma se despierta 2 horas antes de lo necesario para bañarse.
No se, es como una sobredosis de novia.
E me llama para que le haga gamba a tomar unos fernés en su casa. Pero sospechosamente llama cuando necesita una oreja o se siente demasiado solo. Esa amistad es medio extraña. Como él.
En fin, en mi viaje a Tvcvmán la semana pasada no se explica que me haya divertido tanto por juntarme con 4 amigotes para ir a bailar. A bailar! Cuando lo único que hay en los boliches de Tucson son mocos@s.
Escuchar cómo uno de mis amigos le miente a un grupo de infantes que "egresamos el año pasado" (what?). Y que las muy boludas se lo crean! No me ven las entradas? No le ven las canas a D?
De ahí a recorrer el boliche, como bola sin manija. Absolutamente penoso. Tomando un Fernet Cinzano, que es prácticamente vomitivo. En serio lo digo, por ratos te da arcadas.
Para que a las 4 en punto se termine la música (así lo determinan las leyes tucumanas). Y acto seguido salir y terminar yendo a una fiesta de "recibida" que, se corría la voz, había por ahí cerca (me corto un huevo si hago mi recibida y me cae medio Tvcvmán -ok, jamás haría una "recibida"-). Bueno, esta recibida (empezaba a las 4:01, de manera tal que no infringía la ley -ideal para que pase en Tucson-) más que recibida parecía un quince. Igual, ahí nos tomamos un Branca, lo cual a esa altura era como echarse un polvo. Sacamos algunas fotos y aprovechamos para seguir bailando.
De ahí a hacerle la pata a D afuera, porque parece que la inculiable de la novia es más celosa y absorbente que el hoyo, y ya le estaba haciendo la vida imposible vía mensajes de texto -increíble pero real-. A todo esto, nos estábamos portando bien.
Desfasados, sin duda.