Fuimos a comer a la casa de esta "pareja" amiga de ella.
Ya desde el vamos, esas comidas en lo de matrimonios amigos tienen una cosa de embole, por su pequeña carga de presión implícita para el casorio.
Al margen, estos 2 treintañeros viven en un depto enorme en plena Recoleta. La grasa no puede creer que vive ahí... y que le da el tiempo para volver del laburo y llevar al pendejo a Plaza Vicente López, donde se encuentra con otras que están en la misma.
Menos que menos los entiendo, con muchacha cama adentro. Pajas! No da para cama adentro! Hasta eso debe ser por figurar. En fin...