Siguiendo con la onda, aquí va una carta que le mandó una chica a su novio hace algunos años. Hoy están casados. Esta carta demuestra, a su manera, que si se quiere, se puede. Que depende de uno.
X, la verdad es que lo que tengo que decirte no es lo que mas me gusta.
Me pasa que tengo una actitud muy negativa ante todo esto. Quise engañarme pero me doy cuenta que no pongo ganas, no creo en esto y no tengo ganas de arriesgarme a perder de nuevo.
Es que de repente me pongo a pensar en qué feo que termino todo y cómo fuiste conmigo, sin que te haya hecho nada, y me cuesta creer que alguien pueda cambiar tanto. Como ya sabes tus actitudes, las que tanto me dolieron, son las que hoy me llevan a esto. Porque me cansé de tus mentiras, de tu desinterés y lo peor de todo de haber sido siempre la ultima en tu lista. Cuando para mi siempre fuiste el primero y en lo primero que pensaba era en vos, sabes porque? Porque te amaba con toda mi alma, con todo mis sentidos y por eso siempre fui una tonta. Porque no tenía que haber dejado que las cosas lleguen tan bajo. Yo era más que conciente que no me querías pero eras lo unico que tenía y el unico que sabías todo lo que me pasaba, estaba sola.
Todo eso ya no tiene sentido porque ya pasó, pero a mi cuesta olvidarlo, no se X, son muchas cosas de las que no puedo olvidarme.
Aparte no estoy dispuesta a que te salga otro viaje y como siempre no te importe nada.
Perdoname pero por ahora no tengo ganas no me interesa. Y me doy cuenta porque no me desespero por contestarte o por saber algo de vos.
Y me molesta tanto porque se lo que llegue a quererte y ver lo que queda de eso es lo que me duele. Me duele sentir que perdí todo.
Recien cortamos y perdon si te trate mal pero en todo momento te dije como eran las cosas y vos quisiste seguir hablando.
Perdon si soy dura, pero es la verdad.
Te pido, si llegas a hablarme no me digas nada de esto.
Chau, un beso