Tengo un primo segundo (primo-amigo, como nos decíamos de pendejos) con quien fui culo y calzón toda mi infancia, y hasta los 15 años. Era mi mejor amigo.
A esa edad él quedó de curso (había sido compañero mío), y además se fue para el lado de la música, y se empezó a juntar con otra gente. Eso hizo que nos fuéramos distanciando de a poco, hasta que pasó a ser un "amigote".
Las pocas veces que lo veía a partir de ahí, estaba muy cambiado. Se lo veía como resentido con la vida (sin razón alguna, de hecho). Por mi parte, yo también estaba cambiando. Estábamos creciendo, que le dicen; formando el criterio.
Ahora vive acá en BsAs. Le esquivé varias veces sus invitaciones a que nos juntemos (el típico "dale, nos hablamos..." que queda en la nada).
Hasta que, hace poco, me junté con él y otros ex compañeros que viven también acá. Y la verdad que fue un gusto volver a compartir cosas buenas con él. No en vano fue mi mejor amigo.
Hoy vino a casa e hicimos sesión doble de DVD (idealll para un domingo lluvioso) : vimos Nicotina y Kids (ambas buenísimas). Y charlamos un largo rato sobre el pasado y el presente. Lo veo más cercano, calmado y sensato; ya no divaga como en su época más rockera. Veo que volvió a cambiar para bien. O su esencia sigue siendo la misma que a los 15. Como sea, fue un gusto reencontrarme con él.